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El Prosecco italiano busca la corona del lujo del champán

El vino espumoso Mionetto quiere posicionarse en el mercado de gama alta con botellas más costosas; esta bebida italiana cuenta con etiquetas ‘ultra premium’ que llegan hasta los 160 dólares.

Este año hasta las fiestas más elegantes celebrarán con botellas que no serán la clásica champaña francesa sino su espumoso primo italiano, el Prosecco.

Las ventas de este vino se han disparado en los últimos años, en parte porque su costo es asequible. Pero eso está empezando a cambiar. Ahora hay en el mercado Proseccos de gama alta, con precios de hasta 160 dólares por botella y, en algunos casos, estos vinos espumosos pueden incluso imponer el mismo respeto que una botella de Veuve Clicquot.

“El Cava y el Prosecco están desbaratando la idea de que son una alternativa pobre del champán”, dijo Chris Deas de la licorería neoyorquina Zachys Wine & Liquor, una tienda de propiedad familiar que vende en todo el país. “La gente tiene cada vez más educación y experiencia”.

 

Deas señaló que el vino espumoso es un “área de gran crecimiento” para su negocio, en especial en ciudades como Nueva York y San Francisco. “Hay una cultura del vino en lugares donde los sommeliers pueden educar a los compradores que llegan”, dijo.

El comprador de una botella de Prosecco de buena calidad obtendrá un vino espumoso rico y elegante, con un sabor que se deriva en parte del terreno donde se cultivan las uvas. La roca y la arcilla constituyen la base para las uvas cultivadas en la zona de Cartizze, por ejemplo, que se dice produce los mejores Prosecco. Y la prometedora compañía de Prosecco, Silvano Follador, cultiva allí sus uvas por su toque burbujeante.

Un Prosecco “ultra premium,” como el fabricado por la empresa Altaneve, puede venderse en 160 dólares la botella. Las uvas que se usan para esa botella se seleccionan a mano, lo que según la compañía garantiza su frescura y requiere menor cantidad de conservantes.

Pero Altaneve está en el extremo de la gama de precios. Un Prosecco se considera “premium” o de buena calidad una vez que supera los 20 dólares por botella, por lo que es un lujo accesible incluso al comprador más casual que por lo general sólo gasta entre 10 y 18 dólares en una botella.

Mionetto, el mayor proveedor del vino en Estados Unidos, presentó una línea de lujo en 2013 con ese cliente en mente. Esa línea alcanza un máximo de 35 dólares por botella.

La línea de lujo representa actualmente el 6% a 7% de las ventas totales de Mionetto. “Nuestro deseo es que la línea de lujo crezca al 10% o 15%”, dijo Enore Ceola, director gerente de Mionetto.

Este año, la compañía vendió cerca de medio millón de cajas de Prosecco, y dice que ha visto una tasa de crecimiento anual de alrededor del 30% en los últimos años.

Ceola apuntó que aún hay mucho margen de crecimiento ya que el número de estadounidenses que beben Prosecco es todavía pequeño. Pero los que ya han probado el vino espumoso, dijo, “están listos para degustar el ultra-premium.”

Una manera fácil de averiguar si un Prosecco es de primera calidad es revisar si la etiqueta estampado el acrónimo DOCG, que significa que es de Denominación de Origen Controlada y Garantizada.

Los vinos de excelente calidad llevarán esa etiqueta, lo que básicamente significa que provienen de cierta región italiana y son analizados y testados por un órgano regulador independiente. De forma similar, el champán sólo puede ser etiquetado como "Champagne" si viene de la región francesa de Champagne.

Pero este vino no es tan ‘estirado’ como el champán, y a la mayoría de los bebedores no les preocupan mucho las apariencias.

 
 
   
     
   
     
   
 
     
RIF:J-30420324-1